· Consentidas, aun con consentimiento de los padres para perforar a un/a menor de edad, también habría que tener en cuenta el consentimiento de la propia persona que se perfora. Las perforaciones en el lóbulo son una modificación corporal como cualquier otra, por eso es importante que quien las lleve las haya elegido libremente.
· Por profesionales del Body-piercing, para garantizar que queden perfectamente centrados y bien angulados.
· Con aguja americana, para obetener un corte limpio, lo que proporciona una mejor y más rápida curación.
· Con joyería de calidad, biocompatible-bioinerte que el cuerpo acepte para que cicatrice más rápido, con acabado pulido para una fácil limpieza y adaptada al tamaño de cada anatómía.
· Con un método higiénico, con materiales empaquetados estériles para evitar la transmisión de enfermedades como la Hepatítis B.
· Con un seguimiento de la curación para saber qué hacer si aparece alguna complicación imprevista asociada a la práctica.
· Con una explicación detallada de como cuidarlos, cuando cambiarlos, etc...
La importancia de no usar pistola ;)
Para la seguridad de tus hijos, trabajamos exclusivamente con aguja americana. A diferencia de la pistola de farmacia —que utiliza un impacto de fuerza bruta y no es esterilizable—, la aguja realiza un corte quirúrgico limpio, indoloro y 100% estéril. Esto garantiza una cicatrización más rápida, sin traumas en el tejido, una mayor alineación y con materiales hipoalergénicos de alta calidad. Priorizamos la salud frente a la rapidez.
· Su sistema inmune es inmaduro: los bebés aún están desarrollando sus defensas. Una herida abierta (como un piercing) es una puerta de entrada a bacterias, y su capacidad para combatir infecciones locales es menor que la de un niño o adulto.
· Desarrollo de la oreja: Las orejas de los bebés crecen y cambian en los primeros años. Una perforación que hoy se ve centrada, puede terminar asimétrica o muy baja en la edad adulta debido al crecimiento natural del lóbulo. ¿Te has dado cuenta de que muchas mujeres adultas no tienen la perforación en el centro del lóbulo? Muchas tienen problemas para colocarse ciertas piezas e incluso descartan joyas porque no les quedan de forma adecuada.
· Deformación por hábitos: muchas niñas chiquititas usan los pendientes como juguete antiestrés, tocándolos y tirando de ellos constantemente. Esta fricción continua en un lóbulo en crecimiento provoca que el agujero se agrande excesivamente o termine rasgando el tejido parcialmente o por completo.
· Es una modificación corporal que se realiza en el cuerpo con un sentido prácticamente estético, por tanto, es justo que puedan elegir hacersela o no y un bebé no puede.
La pistola es un instrumento que NO se puede esterilizar, por lo que se utiliza de una persona a otra con una simple desinfección superficial en el mejor de los casos. Esto no evita la posible contaminación cruzada y la transmisión de enfermedades, es como vacunar con diferente jeringuilla a millones de personas pero sin cambiarse los guantes.
· La oreja de un bebé es diminuta (y más aún el lóbulo), con una pistola es difícil saber exactamente donde caerá la perforación, se puede descentrar fácilmente y salir inclinada. Normalmente el resultado con los años, es un agujero demasiado alto, demasiado cerca de la cara, demasiado alejado... sin mencionar a que altura entra y sale, quedando la joyería inclinada hacia arriba o hacia abajo.
· La perforación se realiza con la propia joya, y consigue una perforación por impacto y arrastre, se presiona el tejido hasta que se rompe, haciendo una herida muy agresiva, más lenta de curar.
· La joyería empleada no es de la mejor calidad, siendo normalmente de acero quirúrgico, que contiene níquel, y que el cuerpo acepta con mayor dificultad para sanar.
No podemos determinar una edad concreta, lo que consideramos como el "momento ideal" es cuando los peques lo pidan. Y si los padres o tutores legales consideran que el peque o la peque va a estar preparado y preparada para tener la responsabilidad de no toquetear sus orejitas durante unas semanas. En cuanto al dolor, si un peque decide con rotundidad que quiere sus primeros pendientes en los lóbulos, no os preocupéis, son mucho más valientes y tolerantes al dolor de lo que pensamos, además, la molestia viene siendo parecido a una vacuna, con el punto a favorde que son ellos los que han decidido hacerlo. Igualmente si el/la profesional considera que no están preparados para la práctica por exceso de nervios o miedo, logicamente será quien pare el procedimiento sin ninguna duda.
CONCLUSIONES:
A nuestro cuerpo no le gusta que lo perforemos ni pongamos pendientes, de manera que cuanto más fácil se lo pongamos, menos riesgos y más garantías de éxito tendrán nuestras perforaciones, ¿cómo lo conseguimos?:
· Perforando con material específico para la práctica del piercing: aguja americana.
· Con materiales empaquetados estériles (incluido los guantes).
· Por profesionales de la perforación corporal.
· Con joyas 100% biocompatibles y bioinertes: Titanio de Grado Implante ASTM-F136.
· Con indicaciones para saber cómo cuidarlo, cuándo está listo para poder cambair de joya y cómo actuar si hay alguna complicación.